En la práctica, el encaje es la porción del dinero depositado que los bancos deben dejar inmovilizada, sin la posibilidad de otorgarla como préstamo. Esto impacta directamente en la tasa que pueden ofrecer a sus clientes: cuanto mayor el encaje, más baja es la rentabilidad que se puede transferir al ahorrista. En los últimos años, los fondos comunes de inversión utilizados por las apps líderes —como Mercado Pago o Ualá— se beneficiaron de una política que permitió a estos vehículos mantener encajes relativamente bajos, lo que incentivó una intermediación financiera adicional. Los bancos, al recibir estos depósitos con encaje bajo, ofrecieron tasas más atractivas a los fondos, que a su vez trasladaron esa rentabilidad a los usuarios de billeteras virtuales.
Sin embargo, la dinámica alteró la competencia y agregó volatilidad al flujo de fondos dentro del sistema bancario. Bausili puntualizó que los fondos comunes “tienen una obligación fiduciaria de buscar todos los días la mejor tasa para sus depósitos”, lo que provoca un movimiento diario de dinero entre bancos. Esta rotación diaria eleva la incertidumbre en el fondeo bancario, ya que el banco nunca sabe cuándo será renovado un depósito hecho por un fondo común. En consecuencia, los bancos debieron cargar una prima de riesgo por esa volatilidad; un costo que, en última instancia, recae sobre el otorgamiento de créditos y sobre el bolsillo del consumidor final.
Fundamentos y objetivos oficiales
La iniciativa oficial no busca únicamente bajar la rentabilidad de los ahorristas sino reducir los costos de financiamiento para empresas y familias. Funcionarios como Federico Furiase, director del Banco Central, sintetizaron la lógica: “Esta medida parece muy técnica, pero busca reducir el costo financiero de la economía”. Desde la perspectiva de la autoridad monetaria, eliminar el trato preferencial dado a los fondos comunes y homogeneizar los encajes resta un incentivo para la intermediación excesiva, fomenta la estabilidad y facilita que las tasas de interés reflejen los verdaderos costos del mercado.
El ajuste, de todos modos, no tiene impacto sobre los plazos fijos tradicionales, ya que la decisión afecta exclusivamente a los mecanismos utilizados por las billeteras virtuales y a los depósitos ligados a los fondos de inversión de corto plazo, instrumentos que concentran buena parte de los saldos a la vista de los clientes digitales y de quienes buscan alta liquidez.
Expectativas y reacciones desde el sistema financiero
La nueva exigencia generalizada de encajes despierta dudas y especulaciones en el sector financiero. Fuentes citadas en medios nacionales reconocieron que, incluso sin conocer la letra chica definitiva de la resolución, observan una presión bajista sobre las tasas ofrecidas por los fondos de alta volatilidad. “Les va a costar mucho a los bancos y a los fondos money market pagar tasas altas por los depósitos a la vista”, explicaron especialistas del sector. Cuando hay escasez de pesos o de liquidez, el alza de encajes significa que la tasa activa —la que cobra el banco por financiarse— podría ir hacia arriba, al tiempo que la pasiva —la que pagan los fondos— tiende a la baja.
Los nuevos requisitos para fondos comunes de inversión aumentan el efectivo inmovilizado, recortando la rentabilidad ofrecida a los usuarios (Franco Fafasuli)
Desde un banco privado graficaron la situación: “La tasa puede ir para arriba porque será un poco más incierto el manejo de la liquidez y eso puede presionar al alza las tasas activas (las que cobran los bancos por financiamiento)”. En una entidad pública sumaron que si el sistema finalmente acomoda el nuevo esquema de encajes, el resultado será una migración hacia instrumentos más estables y una competencia más pareja entre canales virtuales y bancos tradicionales.
Cambios en la estructura de tasas: panorama de las billeteras digitales
El análisis de los rendimientos anuales muestra una fuerte competitividad entre las principales apps financieras y plataformas que gestionan inversiones de corto plazo. Estos son los últimos valores relevados, con las condiciones específicas que aplican en cada caso:
Cocos Pay: 33,22% anual (rinde hasta $1.000.000 depositados, mínimo $100.000).
Naranja X: 31% anual (aplica hasta $800.000 depositados; hasta $5.000.000, rinde 29% en la provincia de Córdoba).
Ualá (Uilo): 29,30% anual (hasta $1.000.000).
Banco Bica: 29,05% anual (hasta $5.000.000; hasta $10.000.000, 28%).
Brubank: 29,05% anual (hasta $1.500.000, 28% desde ese monto en adelante).
Ualá (FCI): 29% anual (hasta $1.000.000).
Personal Pay: 26,65% anual (hasta $1.500.000, 25% desde ese monto en adelante).
Taca Taca: 25,50% anual (hasta $5.000.000, 24% desde ese monto en adelante).
Prex: 25,37% anual (montos no especificados).
Mercado Pago: 25,26% anual (hasta $1.500.000, luego 24% desde $1.500.001 en adelante).
Supervielle: 25,25% anual (hasta $10.000.000).
Claro Pay: 25,19% anual (hasta $5.000.000, 24% desde ese monto en adelante).
Astropay: 24,51% anual (montos no especificados).
Letsbit: 24,46% anual (montos no especificados).
Banco Comafi: 24,24% anual (montos no especificados).
Banco Galicia: 24% anual (hasta $10.000.000).
Los rendimientos informados reflejan los últimos datos antes de la suba de encajes en el sistema. En la mayoría de los casos, existen límites para los montos beneficiados con la tasa informada, y algunas entidades, como Naranja X, establecen distintos porcentajes según la provincia o el monto invertido. Estas particularidades afectan el cálculo real de la rentabilidad que puede obtener cada usuario.
En opinión de especialistas del mercado, el ajuste regulatorio tiende a recortar la brecha entre las tasas de las cuentas remuneradas y la tasa Badlar, referencia utilizada para los plazos fijos. Esto implica que el costo de la liquidez inmediata que ofrecían estas apps respecto a alternativas tradicionales será menos ventajoso en el futuro próximo.
Contexto y letra chica del anuncio oficial
El paquete de medidas divulgado el 9 de junio por el Banco Central incluye otros ejes además del aumento de encajes. Entre ellos mencionan la recompra de puts sobre títulos del Tesoro, el canje de Letras Fiscales de Liquidez y la licitación de títulos públicos con suscripción en dólares. Sin embargo, para el usuario común, el ajuste en la política de encajes es la variable más concreta y directa que incide sobre cuánto obtendrá por su dinero en cuentas digitales.
El propio comunicado oficial explica que el porcentaje de efectivo mínimo aplicable a las cuentas remuneradas, independientemente del tipo de entidad depositante, se unificará próximamente, aunque la fecha de aplicación aún permanece sujeta a decisión de la autoridad. Mientras evalúan la estacionalidad de la demanda de dinero y otros factores como pagos de aguinaldos y vacaciones, el sentido de la medida ya activó una reacción inmediata en bancos, fondos y apps.
En definitiva, mientras los detalles operativos y los montos específicos para cada actor esperan definiciones finales, el mercado toma nota: la rentabilidad promedio de las cuentas remuneradas por apps y fondos money market se ajustará a la baja, y se espera una reconfiguración en las preferencias de los usuarios que buscan optimizar cada peso invertido al corto plazo./
InfoBae